Nadie está preparado para sufrir: nadie. No es algo agradable, pero cuando llega debes hacer todo lo que esté en tu mano para sobrellevarl...
Mudos (parte iv).
—¿Qué estás haciendo? ¡Eso es mío! Era ya noche cerrada en Princeton. Cerrada y gélida. Como siempre desde hacía unos meses, Nils se dirig...
Mudos (parte iii).
Tenía a mi nieto en brazos. Lo dejé en el suelo para que pudiera caminar en cuanto comenzó a patalear para deshacerse de mi abrazo. Desde ...
La San Diego Comic-Con de Málaga.
—El fontanero no vino ayer. Me dejó tirado. ¿Te lo puedes creer? A mi derecha, en la cola, un elfo de orejas puntiagudas y largo pelo ...
Mudos (parte ii).
Al cabo de un rato todo me parecía absurdo; absurdo, aunque lo había comprendido. Obviamente no tenía sentido, pero las cosas parecían enc...
Mudos (parte i).
El día amaneció soleado. Nada extraño. Era verano. Un escueto «Buenos días» apenas balbuceado sirvió para arrancar el día. Lo escuché en l...
La flor y la vela.
La iglesia de San Pedro de Straubing se encuentra cerca de Múnich y muy próxima al Danubio. Desde sus torres se pueden ver los meandros del ...
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