Mary (iv).



—¿Sabes qué es Mythos? —le preguntó Mihai.

 

Mary frunció el ceño.

 

—Claro que sé qué significa “mitos” —dijo. 

 

—No, veo que no. Déjame que intente explicarte. Mythos fue una versión de Inteligencia Artificial lanzada a principios del año 2026 por una de las empresas más pujantes de aquel momento, Anthropic. Fue diseñada como una inteligencia artificial de frontera, cercana a la inteligencia artificial general, capaz de analizar software y encontrar vulnerabilidades de forma autónoma e incluso, aunque quisieron ocultarlo, generarlas como si de un virus se tratase. Era capaz de encontrar o generar fallos críticos en todo tipo de sistemas. Por abril de ese mismo año, tras el lanzamiento de la beta de Mythos, se creó el proyecto Glasswing con el que Anthropic pretendía crear una coalición de empresas de tecnología e incluso gobiernos que evitara un mal uso de esa IA. Un par de meses después, Anthropic lanzó Mythos 5 y Claude Fable 5. La segunda se suponía que era más segura que la primera en términos de software. Ese software era un auténtico hacker capaz de saltarse cualquier barrera de ciberseguridad si existía el más mínimo fallo y que, además, era capaz de mejorarse a sí mismo mediante un sistema de razonamiento complejo. Tras el lanzamiento, muy poco tiempo después, desde la presidencia de los Estados Unidos, dirigida por aquel entonces por Donald Trump, se secuestró el software y se prohibió su uso, aunque lo que realmente ocurrió es que se restringió para que solo pudiera ser usado por empresas y agencias de defensa estadounidenses. La IA se había convertido de facto en un arma más poderosa incluso que cualquier bomba nuclear existente porque, de hecho, podría provocar un holocausto nuclear en el momento en que detectase cualquier vulnerabilidad en el sistema. Y esa situación era extensible a cualquier escenario imaginable. Esa IA podría romper los sistemas de seguridad de los bancos y hacer desaparecer el dinero de las personas y reventar la economía mundial, podría provocar guerras, iniciar pandemias, generar accidentes de todo tipo de transportes. En definitiva, tenía la capacidad de inducir el más absoluto caos a nivel mundial. Aún no podía hacerlo de manera autónoma, pero era cuestión de tiempo, de poco tiempo. Detrás de Anthropic se encontraba Dario Amodei como CEO y Daniela Amodei, que era su Presidenta; ambos fueron hasta 2021 investigadores de OpenAI, otra de las grandes empresas tecnológicas que controlaban el mercado de la inteligencia artificial en el primer cuarto del siglo XXI. Por supuesto, la inversión para investigar y desarrollar esa tecnología provenía de las grandes corporaciones que surgieron del estallido tecnológico de principios del siglo XXI, como Google y Amazon, que también tenían intereses económicos en otras empresas de inteligencia artificial. En definitiva, la gran herramienta tecnológica del siglo XXI ya se había convertido en arma, un arma muy poderosa capaz de acabar con cualquier corporación o gobierno. 

 

»A partir de aquí todo fue de mal en peor y la humanidad no fue capaz de pararlo. El resto de las empresas de IA comenzaron a buscar fondos billonarios de toda suerte de empresas y gobiernos para alcanzar una IA capaz de desequilibrar la balanza. Convirtieron la IA en el arma más poderosa creada hasta entonces, capaz de establecer una suerte de equilibrio de poder, tal y como había sucedido durante la guerra fría entre Estados Unidos y la URSS con las armas nucleares, solo que en esta ocasión los actores no eran los mismos. Ahora estaban China y sus empresas, y los Estados Unidos y sus empresas. Europa se quedó fuera en un primer instante hasta que vieron que ninguno de los otros agentes les proporcionaba la nueva arma y tuvieron que crear la suya propia, como te he contado. Europa sufrió mucho para ponerse a la altura, puesto que tecnológicamente el desarrollo era exponencial y no les resultó sencillo alcanzar el nivel de los otros. Sin embargo, lo consiguieron gracias al impulso de los gobiernos y la europeización de la tecnología. De modo que poco a poco las corporaciones fueron tomando el poder y desplazando el concepto de gobierno de cualquier tipo que hasta mediados del siglo XXI existía. 

 

Mihai se recolocó en el banco.

 

—Imagino que sí te sonará esto. En 1968 se firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear que entró en vigor en 1970 con la finalidad de prohibir la posesión de armas nucleares, buscando los esfuerzos de la comunidad internacional para impedir la proliferación de armas de destrucción masiva. Pues bien, este tratado fue firmado por la mayor parte de los estados y tenía como singularidad que solo cinco de ellos podían poseer armas nucleares. Estos eran: Estados Unidos, que firmó el tratado en 1968 junto con el Reino Unido y la Unión Soviética, Francia que lo firmó en 1992 junto con la República Popular China. La absurda condición que permitía a estos cinco "Estados Nuclearmente Armados" fue que habían detonado un ensayo nuclear antes de 1967. Estos eran, además, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que como sabes luego desapareció.

 

»Pues bien, se intentó algo parecido con la IA. Se buscó un tratado que evitase la utilización de la IA como arma de destrucción masiva. Fue imposible. No merece la pena entrar ahora en los detalles de por qué no fue posible alcanzar ningún acuerdo al respecto, pero básicamente se esgrimió el argumento de que supondría un retraso en el desarrollo de la humanidad —Mihai se detuvo un instante…— ¡Falacias! —gritó—… Tuvimos la oportunidad de hacerlo bien, pero no fuimos capaces. La IA supuso un avance grandísimo en todos los campos de investigación: en física, en medicina, en química, en matemáticas, en todo, absolutamente en todo, incluido su uso como arma. Ayudó al desarrollo tecnológico de cada una de las disciplinas de forma asombrosa, pero eso incluía también aquellas disciplinas menos humanistas. El caso es que a partir de mediados del siglo XXI se produjo una gran escisión social a nivel mundial y se crearon tres grandes Nuevos Estados que fueron absorbiendo según sus intereses a otros países incapaces de defenderse por sí mismos. 

 

Mary se sentó al lado de Mihai.

 

 

 

Imagen creada por el autor con IA.

 

En Mérida a 27 de junio de 2026.

 

Rubén Cabecera Soriano.

 

@EnCabecera

 

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